Contexto en datos:
1.45 es el número que representa el ahorro promedio en toneladas de CO₂ equivalente por cada tonelada de plástico recuperado por nuestros recicladores y recicladoras de base, comparando las emisiones asociadas a la producción primaria de los mismos (es decir, a partir de materias primas vírgenes) versus las emisiones asociadas a la producción secundaria (a partir de materiales recuperados). Ese número conecta directamente los mecanismos de financiamiento (Artículo 11) con la necesidad de volver a incluir las emisiones en el tratado (Artículo 7).
- Solo el 9% del plástico se recicla a nivel global.
- En América Latina y el Caribe, apenas el 4% de los materiales vuelven al sistema productivo.
Sin embargo, más del 50% de ese esfuerzo de recuperación proviene de más de 2 millones de recicladores de base que, en condiciones muchas veces precarias, evitan emisiones, impulsan la economía circular inclusiva y sostienen empleos verdes y circulares, reconocidos incluso por la OIT. Eso ya está ocurriendo.
Gracias a la herramienta desarrollada por un consorcio internacional que une ciencia y saber local —Red Latinoamericana de Recicladores, Fundación Avina, expertos del IPCC, universidades, y organizaciones como el BID, Global Methane Hub y UNCCA, podemos traducir el aporte en términos climáticos:
- Solo 2 organizaciones de recicladores en Colombia, desde el inicio del proceso del tratado, evitaron emisiones equivalentes a plantar 400.000 hectáreas de bosque espinal, más del 80% de la isla de Trinidad.
- En 2024, las organizaciones de Latitud R evitaron emisiones equivalentes a las generadas por 14.676 automóviles circulando durante un año. Y todo esto usando el factor de sustitución más conservador (0.97 tCO₂e por tonelada de PP reciclado). Estos datos deben ser centrales en la arquitectura financiera y técnica del tratado.
Destaques de ponencias potentes:
Soledad Mella
Recicladora, líder de la ANARCH y representante de la Red Latinoamericana de Recicladores
“Al final, los recicladores de base estamos al medio de esta historia. Esa es nuestra vida. Estamos en el medio de una historia donde están los delegados tratando de poner el énfasis importante a este proceso, y están las industrias, y también la sociedad civil activista ambiental, también poniendo su punto en la mesa. Pero nosotros estamos solamente diciendo: aquí estamos nosotros.”
Romina Malagamba
Representante de la Unidad de Ciencia de Datos de Latitud R
“Mucho se discute acerca de la necesidad de trabajar en la reducción y el rediseño de productos. Y es clave.
Pero la gravedad de la situación exige soluciones complejas, que incluyan al trabajo de las organizaciones de recicladores en dos dimensiones fundamentales: 1. Como sistema de gestión de residuos, y 2. Como herramienta clave para el monitoreo y la trazabilidad de los materiales que terminan en disposición final.
Porque la economía circular inclusiva no es una mariposa. Es una cinta de Moebius repleta de fugas.
Y mientras existan residuos, siempre habrá reciclaje.”
Jadira Vivanco
Coordinadora Regional de Latitud R
“Un reconocimiento muy grande al GRULAC, de los países de Latinoamérica, en donde le dimos, de alguna manera, o se siente en algunos espacios, la vuelta a las típicas negociaciones del norte-sur, y en realidad fue al revés. En este proceso, el sur ha llevado la batuta en muchos de los ejercicios que se vienen haciendo, y eso es muy relevante en este tipo de procesos. Los cambios del sur global, reconociendo el conocimiento local, reconociendo el conocimiento propio desde el sur, y acciones que están mucho más avanzadas cuando comparamos políticas de gestión de residuos.”
Postales de un espacio clave hacia un tratado que incluya la labor y la voz de los recicladores
Primer día del GRULAC en Panamá, el 3 de junio.
Inicio de una jornada clave para las delegaciones de América Latina y el Caribe en la antesala del INC-5.
Todo listo para el segundo día.
Preparativos y articulaciones previas al comienzo de una jornada intensa de trabajo colectivo.
Día 2: Presentación de los lineamientos más relevantes del tratado global de plásticos.
Ponencia de recicladoras y recicladores de base, seguida por la exposición de datos de la Unidad de Ciencia de Datos de Latitud R, a cargo de Romina Malagamba.
Soledad Mella exponiendo junto al Chair del Tratado Global de Plásticos y observadores de Panamá.
La voz de los recicladores de base, en primera línea de la toma de decisiones.

Finalizando la reunión con el presidente (Chair) del Tratado Global de Plásticos y observadores en Panamá.
Balance del trabajo realizado y próximos pasos antes de INC-5.

Conclusión
Las voces que desde Latitud R acompañamos y compartimos en este espacio preparatorio del GRULAC, rumbo al INC-5, confirman algo esencial: la economía circular debe construirse desde las realidades locales, con la participación efectiva de recicladoras y recicladores quienes llevan décadas sosteniendo esa economía. Soledad, Romina y Jadira coincidieron —desde sus distintos lugares— en que los recicladores no pueden quedar al margen, que la gestión de residuos es parte central de cualquier solución realista y que América Latina está marcando una diferencia histórica en estas negociaciones globales, mostrando al mundo que las respuestas pueden y deben venir desde el sur global.
Desde Latitud R reivindicamos los 3 pedidos realizados por nuestras representantes en estes espacio
- Que se vuelvan a incluir las emisiones en el artículo 7, porque sin ellas no se puede trazar el verdadero impacto climático de este tratado.
- Que el financiamiento contemplado en el artículo 11 se construya como metodología, no como declaración de principios. Es decir:
- Que sea vinculante, porque lo voluntario no garantiza justicia ni escala.
- Que sea ágil y adaptado a las necesidades autoidentificadas por organizaciones de recicladorescomo pueblos indígenas y otros grupos de base.
- Que utilice instrumentos validados internacionalmente, como:
– la calculadora de estimación de emisiones, o
– la metodología de “tonelada justa de triple impacto”, desarrollada junto a redes de recicladores y expertos como Laura Dawidowski (IPCC), Sebastián Galbusera(Inventario Nacional de GEI en Argentina), entre otros. Universidad de escocia. Que reconozca el impacto triple del trabajo de los recicladores: social, económico y ambiental.
- Que se garantice la simplificación de los mecanismos de acceso, para que no repliquen estructurasfinancieros excluyentes, sino que respondan a los contextos reales de quienes ya están actuando.
Cabe destacar que existe evidencia: en Brasil, el reciclaje de plásticos creció un 590% entre 2021 y 2023, cuando se aplicó regulación vinculante con metas claras y fondos específicos. Al garantizar desembolsos ágiles y adaptados, este Tratado no solo reconocería el rol estratégico de los recicladores de base, sino que potenciaría su capacidad de escalar y su sostenibilidad ambiental.

